domingo, 26 de octubre de 2008

El entrenamiento del subconciente.

Me quejé años y felices días por la capacidad chismerajienta de los industrialos. Nos afectaron a muchos, acepto que aunque nunca me atreví a las ligas mayores, si participé en algunos, de esos de "ay pero ya le creció la lonja" y cosas por el estilo medio hirientes, pero nada mortal. Sin embargo para cerrar con broche de oro la semana, me encuentro envuelta en un chisme más =S luego de -literalmente- años de no hablar más que con una sola persona de aquel grupo de entrenamiento profesional en chismes, quien precisamente se vió espantosamente afectada por los mismos.

Y sin embargo, lo hizo, me metió en chismesillos con quienes menos lo esperaba, de quien menos lo esperaba, además de un tema que era ÚNICAMENTE MÍO. Pero le vailó una sombrilla.

Claro que en ese momento me encabroné como solo a mi me sale, no le fuí a mentar la madre a su casa porque de verdad que su mamá me cae de pelos y no se lo merece, pero le dejé recados bélicos.

Hoy ya no estoy encabronada, ni enfadada siquiera, pero si triste y no saben cuanto. Esa persona que hasta hace poco fue digna de mi entera confianza no lo es más y me duele hasta el tuetano.
Quiero que alegue que los industrialos le entrenaron el subconciente, que sufrió de locura temporal, que tuvo una fuga cerebral involuntaria o algo así, aunque se que ninguna de las anteriores es cierta, que lo hizo con toda la alevosía y ventaja, y que además le vale un cacahuate.

Q.D.E.P. la confianza.

Lo bueno es que mi manager me jura que la soledad termina... quiero ver.

Y PARA COLMO CREE QUE SOY IDIOTA!!!

1 comentario:

Alejandra Mondaca / Séptimo Sentido dijo...

Me pasó algo muy similar hace como un mes... Pasé del coraje, al enojo máximo y terminé totalmente decepcionada, pero aquí entre bloggers, la vida es así y a veces nos pone pruebas que ni entendemos ni queremos superar... pero al final lo hacemos! (lo de superarlas porque lo de entenderlas...mmmh!).

Ánimo y pa'lante!

Espectativa

De lo que tienes a lo que quieres. De lo que puedes a lo que sueñas... Hay tantas formas de defraudarte como segundos en un sueño. Mantene...