miércoles, 25 de diciembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-45

 Ya caaasiii

Ya casi estamos en la Navidad, en la cena, en los regalos, en tomarnos la foto...

Pero para que la foto salga mejor, lo que hay que hacer es dar un pasito hacia atrás, o no?

Bueno, pues la iglesia hace justo eso, dar un pasito hacia atrás, para que salgan todos en la foto, y la que nos aparece hoy, en el cuarto domingo de adviento, es María, éste domingo es para ella. Porque sin María no hay Navidad, sin María no hayJesús, no hay perdón de pecados, no hay redención, no hay nada! Así que aunque el cumpleaños más famoso del mundo es el 3 días, hoy nuestra mirada es a María.

María tiene pocos momentos de estrellato en los evangelios, hoy veamos 2, nos saltamos la parte de su concepción y nacimiento, y nos vamos directito a "LA ANUNCIACIÓN". Aquí varios se me van a parar de pestañas, pero esperen tantito a escuchar la historia completa. A María nunca le preguntaron nada, ni María dijo que SI a nada. Esa es la pura verdad. El ángel Gabriel bajó a ANUNCIARLE lo de tener un hijo, le AVISÓ, de haberle preguntado se llamaría "LA PREGUNTACIÓN" (ya sé que la palabra no existe, peeeero hagan de cuenta que sí), y no, se llama "LA ANUNCIACIÓN", y acto seguido María no dijo que SI, lo que hizo fue preguntar CÓMO? Ahora vamos a poner éste tema en la cajita de los pendientes, y regresaremos a ella más tarde.

El segundo momento que veremos hoy, lo vamos a dividir, la segunda parte, es cuando Isabel, su prima, la RECONOCE con palabras hermosísimas! poéticas! gloriosas! Tan fabulosas que las repetimos una y otra vez en el rezo del Ave María: "Bentita tu entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!". Isabel reconoció la importante existencia de María y a Dios en su vientre, pero para que ésto pasara, María debía haber llegado a casa de Isabel primero. Y eso cómo pasó? regresemos a la primera parte. Como saben hay muchas traducciones de la Biblia, en la Latinoamericana, las palabras son "María TOMÓ SU DECISIÓN y se fué sin más...". María se había enterado que Isabel estaba en el 3 trimestre de su embarazo, y que necesitaba ayuda. Hoy qué haríamos con ésto? De saber que una prima mayor está embarazada, le recomendaríamos que fuera a Perinatología, que la atendiara tal o cual doctor, de paso la criticamos por tener hijos en edades muy adultas. Pero hace dos mil años eso no existía! María sabía que en esa casa se necesitaban más manos, María sabía que el tercer trimestre es de facto complicado, no te puedes parar ni sentar, no te puedes acostar ni levantar, ni dormir ni despertar, vamos, es dificil! María estaba pasando ella misma por una situación precaria, comprometida pero soltera, embarazada, en una época en la que las mujeres no valían ni la ropa que usaban, y ella TOMÓ LA DECISIÓN de ir a ayudar.

Sabes dónde vivía María? En Belém de Galilea. Y sabes dónde vivía Isabel? En un pueblo montañoso de Jerusalem. Este es el momento en que sacas tu celular con datos, y averiguas la distancia que hay entre las dos ciudades, con cuidado porque por ahí cerca hay otra ciudad Belem que es un centro turístico, esa no, busca Belém de Galilea. Cuántos km son? 148km!!  Es más o menos la misma distancia que hay desde el zócalo de la ciudad de Mexico al Centro de la ciudad de Puebla de Zaragoza. No sé si se acuerden, pero María era pobre, aún estando con José, ella no tenía recursos, ella no tenía ni caballo ni camello ni elefante como los reyes magos, ni el burrito había llegado en ese momento!! María recorrió esa distancia "PRESUROSA" como dice el Evangelio, es decir, corriendito, a paso veloz, a fuerza de huarache, sin queja, sin caminos pavimentados, sin metro ni metrobús que la llevara.

Hoy cómo vamos con eso? Si te dijeran que tienes un pariente en Puebla que tiene una necesidad, qué haces? en qué piensas primero? Uy... que si tengo coche, la gasolina; que si no tengo, en ADO; que si hoy no se puede porque es día feriado, mejor el lunes; que si pido vacaciones en el trabajo, o mejor me espero al puente; y así, vamos poniendo pretextos para no meter las manos, para no cansarnos por otros, para no tomar ningún riesgo que no me beneficie a mi.

Y entonces se entiende un poco por qué fue a María a quien le dieron EL Anuncio. El Espíritu Santo necesitaba una esposa que no dudara, Jesús necesitaba una madre entrona que educara a un hijo servicial, que aprendiera que primero son los demás, que solo ayudándonos entre todos podemos lograr grandes cosas, necesitaba una mamá con los pantalones bien puestos y con un cinturón bien amarrado. Y tu cómo ves a María? Como la niña inocente que nunca entendió nada de lo que pasaba y solo decía que sí a todo?  Como la madre sufriente a la que le mataron a su hijo? Qué tal si hoy la ves como un ejemplo de servicio, de disposición, de presencia para el necesitado, de madre que educa en la grandeza y la generosidad?

Te acuerdas cuál fue el primer milagro de Jesús? En las bodas de Canná, fue María quien vió la necesidad de una familia, quien dió la instrucción a Jesús de ayudar. Todavía Jesús resongó a su madre diciendo algo como "No má, espérate, todavía no", eso acaso detuvo a María? Claro que no!! Ella hizo que Jesús la obedeciera!! que su hijito treintañero le hiciera caso en ayudar a otros. Esque de verdad sin ella no tendríamos nada!

Oigan, pero regresemos a la cajita de los pendientes... tenemos por acá la Anunciación. Yo creo que ésta escena tiene un virus, el virus de Hollywood, porque cada vez que lo leemos nos imaginamos una noche fresca, en la que de pronto aparecen unos reflectores inmensos como de estadio de football americano, con 2kg de brillantina dorada flotando por todas partes, un angelote con un traje de varias capas de faldas y unas alas de luz neón que dejan ciego al espectador, baja, da el recado en versos que riman, bien poético, con voz de Shain Connery que hace eco en todo el valle... o no? Cada vez que esa escena aparece en tu mente, tu carita sonríe y respiras despacito y profundo... bien lindo...

Esa escena de hollywood, tiene un efecto en ti, y es que cuando vienes a misa, tu piensas: bueno diosito, yo ya cumplí, ya vine, ya me senté acá una hora ennnntera, ya me paré, ya me senté, ya me hinqué, ya di la paz, ya comulgué, ya me persigné, ya hice todo el show, ya me voy. Y sale bye!! Cuando pones un pié en la banqueta vas pensando, que eso fue toda la chamba que hay que hacer!! Y no...

La misa tiene un parte que se llama "Liturgia", que es cuando se leen las lecturas, se canta el salmo, se proclama el Evangelio. Y qué crees?? Que justo ese es TU momento de ANUNCIACIÓN, ese es el momento de recibir el recado!! Esas palabras que escuchamos SON PALABRA DE DIOS!! Es cierto, no hay reflectores, no hay brillantina, por más precioso que se vista el cura, no es un ángel con luces de neón. Y ún así, esas palabras son TU ANUNCIO!! Y cuando ponemos un pié en la banqueta no es el final, ese es EL momento en que empieza la chamba, la tarea la acabas de escuchar y te toca ejecutar.

Dios quiera que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones y nos inunde de paz y amor, porque lo necesitamos. Pero también Dios quiera que Maria se apodere de nuestras manos y nuestros pies, para que nos movamos a cada lugar en donde necesitan que ayudemos en lo que sea.








Besos a quienes se ensucian las manos por los demás.
Nada para el resto.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

Del Evangelio según san Mateo 11, 28-30

 Alguno de ustedes se ha sentido cansado? Yo sé que sí. Yo sé que todos hemos sentido esa sensación de “ya Señor por favoooorrrr”.

De esas veces que ya te sientes que no puedes dar un paso más, no digo que todas, pero la gran mayoría, ha sido un cansancio mental, o emocional, pero no uno físico.

Un cansancio físico se ve como cuando en las olimpiadas un maratonista se aguada todo y no puede hacer que su cuerpo le obedezca, aunque quiere mucho llegar a la meta, no le es posible moverse más. En cambio, cuando el cansancio es un fastidio, cuando es una decepción, cuando es una herida, cuando el cansancio es una tristeza o un enfado, tus músculos pueden seguir moviéndose, puedes ir y venir, tus exámenes médicos salen perfectos, pero tu mente te dice “No más, no es posible más”.

Ahí es cuando Dios hoy nos propone buscarlo, encontrarlo, dejarte abrazar por Él, sentir Su paz, Su tranquilidad, y descansar ahí, entre Sus santos brazos.

No nos dice que nos va a mandar a la playa de vacaciones para descansar, ni que todo lo malo va a desaparecer. Pero sí nos dice que su yugo es suave, nos pide que lo elijamos a Él, que nos dediquemos a lo que sirva a Él, de forma suave, con amor, con ganas. Y sabes qué cosa haces con ganas? Eso que más te gusta! Dios es tan sabio, que ese don que te dio, te lo dio para que sirvas a los demás con él de la mano. Qué te gusta hacer? De verdad que te guste. Te gusta pintar? Por qué no lo desarrollas? Qué tal que en ti tenemos al siguiente Miguel Ángel? Te gusta cantar? Por qué no lo desarrollas? Qué tal que tenemos en ti al siguiente Martín Valverde? Te gusta enseñar? Qué tal que eres la siguiente María Montessori?

Dios no nos dice que nos va a quitar la chamba, pero sí nos dice que cuando estamos con Él, la chamba es linda, y no cansa, al contrario, nos llena.

 

Dios nos ayude con eso.










Besos a quienes hacen lo que les gusta.
Nada para el resto.




















Y solo por hoy, besos a quienes han leído éste blog tan loco. Con sus más de 2000 entradas de nada, de imaginación guardada en un pedacito de una nube imaginaria. Besos a quienes han esperado la siguiente publicación (incluso al loco acosador que siente que le escribo solo a él, me sigues valiendo riata, pero ahí sigues). Sé que de nada sirve publicar acá, que solo es para que no use más papel y deje más diarios que algún día podrían ser papel para piñatas.
Nada para le resto.

lunes, 9 de diciembre de 2024

Despresión 2.0

 Saben cómo se ve la depresión? Saben a qué sabe la soledad? Han estado en el zapato de la espectativa? Seguro que sí, todos nos hemos sentido ahí y no.

Cuando la pandemia, se hizo popular la atención a la salud mental, y todo parecía encaminado a sanar, a mejorar. Yo creo que no. Yo creo que solo se ha hecho más consciente, pero no ha mejorado la salud mental de nadie.





Cómo te sientes tu?






De verdad.






Cuando te quedas solo, cómo vas contigo?




...




No avances más, espera, respóndete la pregunta. Cómo vas contigo?




...





Yo me he dado cuenta, que me quieren quienes me ocupan, quienes me necesitan, mientras me necesitan, aunque luego me olvidan. En ese ejercicio de ser querida porque necesitada, soy útil, soy servicial, he aprendido a hacer cosas que los demás necesitan que haga, y sí, no crean que soy tan ruin, hago muchísimas cosas sin esperar nada a cambio. Solo que al final, no hay cambio, no hay vueto, no hay regreso. Es cierto que estoy generalizando, es verdad que sí hay 5 personas que me aman honestamente. 5 en una ciudad de más de 20 millones, y eso sí es ruin.

Sé que no soy la única, habemos millones igual, incluso vamos estudiando documentos antiquísimos en los que dicen que un ser que jamás nadie ha visto, nos ama profundamente, le atribuímos los mejores actos fortuitos que alcanzamos a ver, que le pasan a quienes creen y a los que no creen en ese ser que nos ama, y está bien, porque creer aminora el dolor de la soledad, de la expectativa, nos da el pretexto de ser mejorables porque no vamos a alcanzar jamás tal perfección. El mejor pretexto para fallar: nunca poder alcanzar la perfección de ese ser que nadie conoce, pero que nos ama a todos.

Tampoco voy sola tratando de sanar las heridas en silencio, llorando a solas, sin que nadie vea mi dolor, ni el proceso de sanación o de no sanación, porque los demás no tienen culpa de tu dolor, cada quien carga con el suyo y nadie en su sano juico quiere agrandarle el dolor a otro, ni transladarlo, ni compartirlo siquiera. Así que inventamos el maquillaje, la cara bonita, las mejores actuaciones para no herir a otros con nuestro propio dolor.


Y cuando ya no cabe el dolor, porque no somos infinitos, sale, a veces sin control, y lastimamos a alguien, y eso tampoco va a terminar bien. Así que vas a disque sanar con un profesional, que sabe más o menos lo mismo que tu, pero que cobra, porque alguien le dio un papel que dice que sí sabe más que tu, aunque sabes que van en el mismo tren. Y te sugieren que pongas límites, que tu ser es prioridad tuva, así que los pones, todos vamos poniendo los límites que necesitamos para no ser tan heridos, alejándonos unos de otros porque no somos esos 5 que si nos amamos. Se acuerdan de Heidi? Entiendo perfecto a su abuelito, qué necesidad de vivir en un pueblo que te jode toda la vida, si puedes vivir tranquilo en tu casa, con tus borregos (o perros, o gatos), y una nieta que te visita de vez en cuando cuando necesita algo de ti. Y de nuevo el "te necesita".





Qué rara es la vida, y qué fáciles son las lágrimas.





Besos a quienes usan bien sus máscaras y maquillajes.

Nada para el resto.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 29-33

Cuando leemos los evangelios, cualquiera de ellos, podemos notar cómo las enseñanzas de Jesús se presentan de una forma simple y poética. Jesús utiliza ejemplos cotidianos, las parábolas, que son fáciles de entender, que nos han quedado a todos, en todos los tiempos y y en todas las culturas.  

En el evangelio de hoy, Jesús nos habla de observar una higuera. Tal vez el evangelista, con pocas palabras, intentaba decirnos que las flores caen, y donde antes había una pequeña flor, aparece una bolita que va creciendo, y al llegar el verano se convierte en un higo que puedes cosechar y comerlo.

Ahora bien, ¿qué pasa si reescribimos esta parábola usando algo más cercano a nuestra realidad? Porque, aunque puede ser fascinante ver una higuera florecer, muchos de nosotros no tenemos una cerca para observar su ciclo de crecimiento.

Vamos a cambiar la imagen. ¿Alguno de ustedes usa una agenda o un calendario? Tal vez lo tengamos en el teléfono o en un pizarrón, o incluso en Google Calendar, ¿quién no pone recordatorios de cosas que hacer? Pero, ¿por qué los ponemos? ¿Por qué necesitamos una alarma días antes del evento? La razón es sencilla: nos olvidamos, nos distraemos, el tiempo se va volando.

El tiempo de Adviento que comienza este domingo es como esas alarmas en nuestro calendario. Son recordatorios que nos invitan a prepararnos para celebrar el cumpleaños más importante de todos, el de Jesús. Y, como cualquier fiesta monumental, requiere preparación.

¿Qué haces tú antes de una fiesta importante? Tal vez mueves los muebles, revisas tu closet, tiras esa mesita desvencijada y esos pantalones rotos, compras lo necesario para la comida, preparas platillos especiales, organizas las reuniones. Todo eso, aunque lleva esfuerzo, es lo sencillo. Lo complicado es preparar nuestro corazón, hacer espacio dentro de nosotros mismos para recibir a Jesús.

La verdadera preparación no está en los adornos o en la comida, sino en remover los obstáculos internos: los rencores, las tristezas, los enojos, esos viejos caparazones que nos ponemos para no ver el dolor de los demás. Esas cargas que, al igual que los muebles viejos, ocupan espacio, recogen polvo y moho, y nos impiden que Jesús celebre su cumpleaños en nuestro corazón.

Ese es el mensaje del evangelio de hoy: "Sepan que el Reino de Dios está cerca". Debemos estar atentos a lo que sucede a nuestro alrededor para no dejar que el evento más grande del año pase desapercibido. Porque si seguimos acumulando obstáculos, el cumpleaños de Jesús se nos escapará una vez más, sin que nos demos cuenta.

Hoy, te invito a revisar tu agenda, a poner tus alarmas espirituales, a mover esos estorbos dentro de ti, a sanarlos. Habla con Jesús, Él está dispuestísimo a ayudarte en todo ese proceso. Y cuando tengas el corazón libre de cargas, celebra con gozo y gratitud.

Porque también dice el evangelio de hoy: "ésto va a pasar", contigo listo o no, va a pasar. Ponte abusado!! 


Dios nos ayude en este camino de preparación.







Besos a quienes programan sus agendas.
Nada para el resto.

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Los desinvito

 Hay muchas cosas que hago hoy día.

Tengo el taller virtual, el taller presencial, el curso presencial, el curso virtual, preparo la celebración de la Liturgia, tengo un concierto en puerta, una posada, una comida, una cena, otra posada...

Además lo del trabajo, y antes que todo, mi familia.

Y a todo invito, a todos los eventos y sucesos... y ya me da flojera lo de invitar y anunciar. Parece que les tengo que rogar a mis amigos mochos que vayan a misa, o a mis amigos fiesteros que vayan a las reuniones, o a quien sea a que vayan a donde sea. Estoy a 5... 4... 3... de desinvitar a todos y llegar solo yo y ver a quien conozco allá.

Tengo una sensación de "me chocas".


Si quieres llega, si no, ya no te espero.







Besos a los entrones.
Nada para el resto.

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 12-19

 ¿Alguna vez te has sacado un 10 en un examen?

¿Cómo sucedió eso? ¿Fuiste a todas las clases? ¿Hiciste todas las tareas? ¿Estudiaste antes del examen?

Y cuando llegó el examen… ¿fue difícil o estuvo fácil?

 En el evangelio de hoy, Jesús les dice a sus discípulos: "Los perseguirán y los apresarán, los llevarán a los tribunales y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernantes por causa mía."

Si cambiamos las palabras domingueras, podríamos decir: "Jesús te dice a ti: te van a cuestionar, te van a acorralar, te van a juzgar, te van a excluir, te harán defender tu postura frente a cualquier autoridad, y todo, por creer en Jesús."

¿Suena peligroso, no?

 Lo bueno es que Jesús también dice: "Grábense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque yo les daré palabras sabias que no podrá resistir ni contradecir ningún adversario de ustedes."

¡Eso sí que alivia! Es como si no tuviera que prepararme para el examen, porque Dios me va a soplar todas las respuestas. Pero, ¿te has preguntado quién te pasaría todas las respuestas de un examen? ¿Alguien a quien no conoces? ¿O tu mejor amigo?

Y, ¿cómo hacer para ser mejor amigo de Jesús?

Para que Jesús sea tu mejor amigo, tienes que conocerlo, dedicarle tiempo. Cuando tienes un mejor amigo, vas a los mismos lugares, les gusta hacer lo mismo, se juntan con las mismas personas. Así también, para que Jesús sea mi mejor amigo, necesito estar con Él todos los días, necesito hacerle caso, necesito dedicarle un espacio en mi vida, en mi tiempo, en mi casa, en mi trabajo, en mi familia, en mis logros… Y cuando lleguen los momentos difíciles (porque eso, tarde o temprano, pasará), Él estará ahí, siempre a tu lado, cuando estés triste, cuando algo te duela, cuando necesites un verdadero amigo.

Cuando escuchamos sobre el Apocalipsis y los juicios en el evangelio, a veces pensamos en lo peor que nos pueda pasar, y eso nos llena de miedo. Pero ¿por qué asustarnos por el examen, si podemos ir preparados? No te preocupes por el final; preocúpate por ser hoy un mejor amigo de Jesús. Así, cuando lleguen los momentos difíciles, será Su mano la que te sostenga, será la mano de tu mejor amigo la que tengas ahí cerquita para agarrarte y seguirle a la vida.

 

Dios nos ayude con eso.










Besos a quienes están preparados para el examen.
Nada para el resto.

viernes, 22 de noviembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 19, 45-48

Hoy, hermosa comunidad, qué les parece si empezamos por poner la mirada en la primera lectura? Generalmente éste es el momento en que hablamos del Evangelio, pero demos un pasito atrás…

Es una lectura del Apocalipsis, que es un libro que nos cuenta de cómo va a ser el final de los tiempos. Y éstas palabras que leemos hoy no son tan terribles. Hablan de un librito, y qué tienen los libros? Letras, palabras, historias. El ángel que habla sobre el libro, le dice a Juan, que ese librito sabe muy bien en la boca, pero que en la panza duele. Y Juan lo intenta, y lo confirma.

 No les parece que ese librito pudiera ser el evangelio? El evangelio tiene muchísimas palabras bonitas, muchísimas historias que cuando se cuentan, suenan a amor, a buenas acciones, a amistades profundas, a comunidades sanas. Las leemos de diario, y sí, todo suena precioso!! Pero cuando va avanzando en la digestión, cuando va pasando de la boca, es decir, de lo que decimos, a las tripas, o sea, a lo que hacemos, ya no resulta tan sencillo. Esas palabras de amor a todos, cuando llegan a la acción, se tornan complicadas; esas palabras de buenas acciones, cuando llegan a la caridad, se tornan dudosas; esas palabras de amistad profunda, cuando llegan a la convivencia, se convierten en desesperantes; esas palabras de comunidades sanas, se convierten en verdaderas pesadillas. Por qué? Si el librito está bien bonito!! Pues porque está bien difícil la vida! Porque vamos creciendo pensando que lo que nosotros somos es lo que deberían ser todos, vamos creyéndole a mamá cuando nos dice que nosotros somos lo más bonito del mundo y difícilmente somos autocríticos, difícilmente nos ajustamos a las libertades de todos los demás, casi imposible nos resulta amar a todos sin reserva. Esa es la dura verdad de nosotros los hijos de Dios y hermanos de Cristo.

Y pasamos al Evangelio, donde Jesús, más bien enojadillo, corre a medio mundo diciendo: “ustedes han convertido mi casa en cueva de ladrones”.

Qué duro, pero qué cierto.

Fíjense que acá en mi parroquia hicimos una misión en nuestra propia colonia, visitamos casa por casa, hicimos grupitos de misioneros, a cada grupito nos asignaron unas cuantas manzanas, unos no nos abrieron, otros sí, y de los que sí nos abrieron, nos abrieron más los ojos que las puertas. Porque cuando estas en la iglesia, cuando vienes a misa, cuando cantas en el coro, cuando eres catequista o ministro de la eucaristía, vas cerrando tu mirada a solo eso, solo lo que ves a la mano. Es hasta que preguntas con humildad cómo nos ven desde afuera, cómo ven nuestros esfuerzos, nuestras intenciones, y te detienes a ESCUCHAR de verdad, que nos dicen que no somos tan buenos, que hay muchas personas que han sido expulsadas, heridas, lastimadas y hasta humilladas por alguien que esta dentro de la iglesia, desde un sacerdote hasta el que barre el atrio, por cualquiera ahí dentro.

 oy toca la difícil tarea de revisar que las palabras de amor que leemos, se vean reflejadas en las acciones y actitudes que tenemos. Es un ejercicio súper difícil. Súper, mega, archi, requete, recontra, duro.

Estamos a nada del final, y a nada de volver a empezar nuestro año litúrgico. Toca revisar con honestidad lo que hemos hecho, toca aceptar en qué hemos fallado, toca pedir perdón no solo a Dios, también a mis hermanos heridos, para que en unos días podamos empezar el adviento con nuevo brío y muchas ganas.

 

Pidamos POR FAVOR a Dios que nos ayude con ese cambio que necesitamos todos, y AGRADEZCAMOS cuando lo logremos.









Besos a quienes pidan perdón Y SE CORRIJAN.
Nada para el resto.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Del santo Evangelio según san Marcos 13, 24-32

Oigan… estamos a dos domingos del final de nuestro ciclo litúrgico, es la recta final ya!!

Si nos damos cuenta, conforme nos acercamos al final, las lecturas van encaminadas a justo eso, al final. Hoy, Jesús en el Evangelio de Marcos nos habla de LA FECHA, de aquel día en que se terminará la vida como la conocemos y empezará la vida que solo Dios conoce en plenitud.

 A algunos nos asusta, a otros nos emociona, a otros nos entristece, a otros nos alegra… y la verdad es que todo se vale, porque cuando vamos hacia lo desconocido siempre se nos llena el cuerpo, el alma, la cabeza, nuestro todo, nos llenamos de la emoción de lo nuevo, abrir un regalo siempre ha sido emocionante, lleno de gozo y de amor. Y poco nos fijamos en lo justo anterior, medio pasito antes de lo nuevo, está el final, está la conclusión del antes para poder dar el siguiente paso.

Hoy las lecturas y el Evangelio van apocalípticas, van de el mero final. Cierren sus ojitos un momento, y piensen en cómo luce el apocalipsis…

Levante su mano quien se lo imagina como de película, con guerras y destrucción, con terremotos y tormentas, o quien se imaginó el apocalipsis zombie igual de película??

Si nos quedamos en la mente con esas imágenes de un final de tragedia y dolor y llanto, si ocupamos nuestro pensamiento con eso, si llenamos nuestro tiempo con esas ideas, no le vamos a dar chance ni a nuestra mente, ni a nuestras imágenes mentales, ni a nuestro tiempo invertido en eso, de que entren cosas lindas. Qué tal que no va a ser tragedia? Qué tal que cuando suenen las trompetas de los ángeles no va a haber nada si no amor entre todos? Qué tal que cuando llegue la hora vamos a entrar todos al cielo? Eso es lo que estamos esperando qué no? Para eso estamos rezando diario!! Ese es el camino por el que cada día nos esforzamos al ser mejores personas entre nosotros, que no?

Jesús nos dice hoy, que no sabemos ni el día ni la hora, que deberíamos estar listos, porque nadie, ni siquiera Jesús mismo, sabe ni el día ni la hora. Qué quiere decir eso?

Si te dijera que tengo ya tu boleto de avión para irte de vacaciones, pero que yo te aviso cuando, tú qué harías? No empacarías hoy una mochila con lo básico y la dejas atrás de la puerta, “por si las”? No te apurarías en el trabajo para no dejar pendientes para que en cuanto te diga, oye (tu nombre) paso por ti en 15 minutos, nos vamos, tu solo le digas a tu jefe “Me voy de viaje jefe, te veo en dos semanas” y no pueda decirte que no porque dejaste todo al día?

Esa es la tarea de hoy. Qué has dejado pendiente? Como bautizado, qué servicio tienes pendiente por cumplir? Como hermano cristiano, con quién te falta hacer las paces? Como hijo muy amado de Dios, qué rencor te falta perdonar? Como hijo muy cuidado de María, a qué hermano te falta proteger?

Hoy que casi termina el ciclo litúrgico, Dios nos recuerda que siempre estamos en la recta final, porque no sabemos cuándo, no sabemos cómo, no sabemos a qué hora, pero tenemos la absoluta certeza, de que Dios regresa por nosotros, es hora de hacer las maletas y saldar pendientes.

 

Dios nos ayude con eso.




Besos a quien tiene todo preparado

Nada para el resto.

miércoles, 13 de noviembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 17, 11-19

 Hoy, comunidad, el Evangelio tiene dos palabras fundamentales, y ni son palabras domingueras: si tienes tu misal a la mano subráyalas o si no, apúntalas por ahí en un post it o en un papelito y lo pegas en el refri.

 Las palabras son:           SANADO           y         SALVADO.

 Se parecen mucho, casi suenan igual, pero hoy hay 9 personas de diferencia entre una y otra.

 Fíjense que allá en antaño, cuando yo era chica, los grandes nos enseñaron que había unas palabras mágicas, que nos ayudaban en todo, alguien se acuerda de esas palabras mágicas??

(Abrimos micrófonos a ver si alguien las recuerda)

                                         POR FAVOR      Y      GRACIAS

 Yo creo que también deberíamos incluir PERDON, pero esa es historia para otro día.

 Esas palabras mágicas: Por favor y Gracias, tienen mucho que ver con la actitud con la que pides las cosas, y con la que las recibes.

 Hoy día, yo creo que por la cantidad de personas, por la rapidez en que queremos hacer las cosas, por la competencia que nos traemos entre todos, ya no es común que pidamos POR FAVOR, ni que demos las gracias. Lo que es común es que nos quejemos de todo, lo que es común hoy en día es que corrijamos a todos, lo que es común es que critiquemos y juzguemos muy rápido cada cosa que hacen los demás, y también lo que hacemos nosotros mismos.

 En el Evangelio de hoy, Jesús hizo lo que siempre hace: se detiene a ESCUCHAR, luego da una instrucción, y de paso, libera de lo que le aqueja a quienes le llamaron. Solo uno del grupito que lo llamó, del grupito que hizo caso, del grupito que fue SANADO, solo uno, solo uno regresó a agradecer.

 Y cómo vamos con eso?

Qué actitud predomina en tu día? Te levantas y aaaay no, hoy esta nublado, pero qué día tan feo! Y se me olvida agradecer que hoy desperté! Aaaay no mira qué trafico tan horroroso! Y se me olvida agradecer que tengo coche, y que le puedo poner gasolina, y que me puedo mover en mi coche. Aaaaaay no… qué internet tan lento! Y se me olvida que hasta hace unos años el internet no existía siquiera, que Dios le dio sabiduría a algunos científicos que lo inventaron y que hoy nos podemos reunir de forma virtual para celebrar la Liturgia. Y como esos, hay tantos “aaaaay no” que decimos por todo…

 Convertir la queja en agradecimiento es una tarea muy complicada, casi imposible. Implica un cambio de hábitos inculcados desde la gestación a veces. Nos significa un esfuerzo de pensar, de aprender, de desaprender un montón de cosas, de situaciones, de costumbres. Es tan difícil ese cambio, que hoy el ejemplo es claro: Solo 1 de cada 10 lo logra.

Yo quisiera, que al menos los que estamos por acá, con mucho esfuerzo, no lo voy a negar, logremos ser el leproso que regresa a dar las gracias, porque ese, y solo ese leproso, fue, no solo sanado, también fue salvado, y yo quiero que tú seas salvado también.

 Pidamos POR FAVOR a Dios que nos ayude con ese cambio que necesitamos todos, y AGRADEZCAMOS cuando lo logremos.

Hoy que es el 5to aniversario de PC, quiero pensar (seguramente con mucha soberbia) que nuestra comunidad ha sido el 1 de los 10 leprosos, que hemos sido muy criticados por cambiar, por pensar diferente, por actuar diferente, por sentir diferente, que somos ejemplo del cambio.

Seamos infinitamente agradecidos por nuestras diferencias, por dar los primeros pasos, por ser perseguidos y acosados, por ser criticados, GRACIAS SEÑOR por ponernos aquí como comunidad cada día más unida.






Besos al leproso que regresó.

Nada para el resto.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 13, 22-30

 Llevamos ya algunas semanas, no solo los miércoles que nos toca juntos, sino de lunes a domingo, con Evangelios que nos dicen: “oye mijo, yaaaa, no seas así, ya es hora de que te compongas!”. Y esque se nos acerca ya el tiempo de Adviento!! Pero de eso hablaremos después…

 Hoy el Evangelio nos habla de alguien que le pregunta a Jesús: “Cuántos?” Cuántos vamos a llegar? Hay un grupo de nuestros hermanos separados, que asegura que los que van a entrar al cielo son 144,000. Lo cierto es que, aunque ese número sí está en la biblia, es un número simbólico, pretendía ser un número cuantioso, porque excedía de los mil, pero no tantos para que sí pudieran ser contados, pero de nuevo, esa discusión tampoco es importante el día de hoy, porque Jesús no responde a esa pregunta con un número, sino con una instrucción muy clara:

 

ESFUÉRCENSE

 

Y también sé, que muchos de nosotros, porque me incluyo, sobre todo los que participamos de forma activa en la iglesia, podríamos pensar, aaay oye!! Ya!! no?? No es suficiente que venga a oír la Liturgia todas las noches? No es suficiente que vaya a mi parroquia a oír misa cada domingo? No hago ya bastaaaante participando con las lecturas, pasando a recoger las limosnas, repartiendo las hojitas de la misa? No le dedico ya días enteros de mi vida siendo catequista, o cantando en el coro, o poniendo la música, u ofreciéndome a llevarme los manteles para lavarlos y plancharlos, o cualquier otra cosa que haces y cuanto tiempo le dediques a la iglesia. No hago y a mi parte?

Hoy la tarea es, de nuevo, ir al espejo, y preguntarle a esa persona que ves ahí, si lo que está haciendo es su mayor esfuerzo, si eso que hace podría hacerlo tantito mejor, si podría hacer otra cosa que fuera mejor para los demás? Y no solo dentro de la parroquia, hoy la tarea es preguntarle al del espejo si cuando acaba la misa, cuando sale del templo, cada cosa que hace, cada palabra que sale de su boca, cada modo con el que se conduce, si cada momento de su día podría ser suficiente para pasar por la puerta angosta?

 Tu crees que yo no podría escribir mejor la homilía?

Tu crees que yo no podría acondicionar mejor mi espacio para la celebración?

Tu crees que podríamos, tu y yo, mejorar dos rayitas más, en los modos en los que pedimos las cosas? En las que hablamos con la gente? En cumplir con nuestras responsabilidades?

Si nos esforzamos dos rayitas más, con seguridad, Dios, que siempre me ve, que sabe lo que estoy pensando y planeando hacer todo el tiempo, podría pensar que sí me toca estar del otro lado de la puerta el día en que Jesús regrese?

 Porque de que regresa, regresa, pero a veces, pensamos que, bueno... ahorita me porto mal, y el domingo me confieso, al fin que el cielo está lleno de arrepentidos no? Y si no llego al domingo? No podría ser bueno desde ahorita? No podría cumplir con mis obligaciones de ser buena persona desde ahorita?

 

Dios nos permita, abrir nuestros corazones, nuestras mentes, aumentar nuestras ganas, de ser un poquito más esforzados en hacer las cosas bien.












Besos a quienes hacen el honesto intento de ser mejores.
Nada para el resto.

miércoles, 23 de octubre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 12, 39-48

 La semana pasada apenas les comentaba que hay algunos Evangelios que son un ACICATE (Acicate es la estrellita con el que pican a los caballos para llamarles la atención, que brinquen para que hagan caso, pero saca tu celu y googlea)

Y hoy también el Evangelio nos toca con éstas llamadas de urgencia, de acción inmediata.

Y no crean que solo porque hoy es hoy, ésta llamada de urgencia Dios nos la ha hecho desde hace 2000 años, yo diría, yo propondría... que pongamos atención para que seamos la generación en la que Dios diga “Ah mira!! Por fin le van entendiendo!!” O tal vez eso sea narcisismo verdad? Quién sabe si nos toca entender a nosotros, pero hagamos el esfuerzo.

 Hoy el evangelio empieza con una parábloa, donde nos dice “estén atentos”. Habla de un padre de familia, de ladrones, de estén preparados.

Y luego luego, Pedro sale con “oye Jesús, pero eso lo dices por nosotros? O lo dices para todos?

Así que Jesús responde con otra parábola más dura, en la que pone de ejemplo a tres servidores (bueno, dos, pero en tres situaciones, así que asumamos que son 3), uno que bien sabía lo que tenía que hacer y lo hizo, y le fue bien con el amo; un segundo servidor que también sabía muy bien lo que tenía que hacer, y se hizo maje (te suena?), y le fue requeté mal con el amo; y un tercero que no sabía ni qué tenía que hacer, que por supuesto que no hizo nada, y le fue más o menos mal…

 El Evangelio es muy claro, las dos parábolas son muy muy claritas.

Hoy la tarea es que decidas quién eres en ésta historia?

Eres Pedro, que escucha atento pero cuando nos toca una llamada de atención le decimos al de junto, oye, mira, ahí te hablan!

Eres el siervo que hace siempre lo que tiene que hacer? (ajá!!)

Eres el siervo que sabe bien lo que tiene que hacer pero te haces menso?

O eres el que navega con la bandera de “yo mejor ni pregunto, porque bendita ignorancia”?

 

Me acuerdo de una conferencia que dio una mujer que se llama Buika (dale al google), en la que dice “Esque todos lo sabemos todo”. No se refiere a que seamos enciclopedias caminando por ahí, ni a que dejes de aprender, ni de estudiar. Se refiere a que SABEMOS lo que tenemos que hacer:

  •  Quieres un matrimonio feliz? Sé honesto con tu pareja, respétale, comparte con tu pareja, comunícate con tu pareja, ayúdense mutuamente, admírense uno a otro. Ya sabes cómo tener un matrimonio feliz.
  • Que quieres buenas calificaciones en la escuela? Ponte a estudiar, suelta el teléfono, escribe tus apuntes, haz las tareas, pon atención en clase, respeta a tu profesor. Ya sabes cómo tener buenas calificaciones en la escuela.

 Y como esos dos ejemplos, un montón. Quieres una casa bonita? Mantenla limpia y ordenada. Quieres buenos amigos, dedícales tu atención. Quieres ir al cielo? Confiésate, comulga, respeta y ayuda a tu prójimo.

Yo, creo honestamente, que todos somos Pedro, dándole un codazo al de junto porque no nos gustan los acicates; y también somos el siervo que sabe muy bien lo que tiene que hacer, pero que se hace maje, aun sabiendo las consecuencias.

Y tú quién crees que somos? Tú quién eres en éste evangelio? Y mejor aún, qué vas a hacer para ser el siervo que hace lo que tiene que hacer, cuando lo tiene que hacer? Qué vas a hacer de a de veras?





Besos a quienes asumen y ejecutan sus responsabilidades.

Nada para el resto. 

martes, 22 de octubre de 2024

Un siglo.

 Esta entrada no es como las últimas, pero casi...


En 1924, hace un siglo, mi bisabuelita contraía nupcias con mi bisabuelito. Un siglo de historia familiar justo aquí donde escribo éstas letritas.

Ella, nacida aquí en la ciudad capital, farmacéutica de profesión, boticaria de oficio, consagrada a la orden seglar de San Francisco, dedicaba gran parte de su día a tocar las puertas de los vecinos de la aún en construcción colonia donde vivimos ahora. Su intención era conectar a los que tenían con los que no. Hacía una lista de necesidades y la colocaba en la puerta de la botica, para que quien entrara se enterara que alguien necesitaba desde lo más básico como un pan para alimentar a su familia, hasta artículos de lujo como una heladera -algo que hacía las funciones de un refrigerador-, pasando por quienes pedían trabajo y quienes ofrecían sus servicios.

Desde julio, Princess ha estado trabajando en el mismo proyecto sin saber que su tatarabuelita hacía lo mismo. Propuso la Operación María de Nazareth, en el que un grupo de misioneros, vecinos voluntarios, tocarían a la puerta de cada persona en nuestra colonia, la misma que nació mientras mis bisabuelitos empezaban su historia familiar, hizo todo el plan, pensó en cómo capacitar a los voluntarios, cómo sensibilizar a la comunidad para que participara, para que levantara la mano para pedir, pero también para dar, nos diseñó uniformes, gafetes, formatos, nos moldeó el ánimo, oró sin cesar cada día no por su propio éxito, si no por cada voluntario, por cada vecino, porque podamos cubrir cada necesidad de nuestra propia comunidad entre todos.

Princess no sabe que su tatarabuelita hacía exactamente lo mismo que ella. Tampoco lee éste blog, ni recibirá el agradecimiento de nadie al final, igual que mi bis, y sé que ella no espera ni las gracias ni el reconocimiento, pero no se imaginan cuánto orgullo siento yo, ni cuánta paz me deja saber que el amor y legado de su familia está en ella, que vino al mundo para servir, que busca el bien de quienes la rodean y no solo el propio.

Nunca le pedí que tomara notas, que sacara dieces - aunque siempre lo ha hecho -, lo que le pedía es que hiciera un amigo, y la veo hacer millones de ellos, siendo el vehículo del amor de Dios a través de ella.



Te amo Princess!! Eres mi sol.



Besos a quienes han aportado a la vida de Princess.

Nada para el resto.

martes, 15 de octubre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 11, 37-41

Hay algunos evangelios que son un apapacho, pero otros, como el de hoy, que es un ACICATE, (éste es el bonito momento en que sacas tu celu para preguntarle a google qué significa ACICATE, te doy un momentito). Sip! Es ese momento en que Jesús nos da un jalón de orejas, si fuésemos caballos es un momento de “ouch!! Qué estoy haciendo? Por qué me hace brincar? Es para mi lo que dices verdad?”

Pues sí, es para ti y para mí también.

La naturaleza nos lleva a fijarnos en ciertas cosas, por instinto. Solo que, de preferencia, los seres humanos, deberíamos tener la capacidad de controlar nuestros instintos, y pasar por un filtro lo que hacemos y lo que decimos, ANTES, de que lo hagamos o lo digamos.

 Hoy el evangelio nos narra que Jesús va a casa de un fariseo a comer, le invitaron, no llegó solo porque sí, llegó porque lo invitaron, así que éste fariseo tenía ya todo el plan de comer con Jesús, seguro preparó algo para servir a la mesa, acomodó la casa, hizo todo el trabajo tras bambalinas que todos hacemos cuando invitamos a alguien a comer a nuestra casa.

Y qué pasó después? Al primer momento de la visita, el fariseo critica a Jesús. Le critica que incumplió con el rito de lavarse las manos antes de sentarse a la mesa.

 Y nosotros cómo vamos con eso?

Cómo vamos invitando a las personas a nuestra vida, qué les decimos cuando llegan? Cómo les tratamos? Cuánto influye en nosotros la primera impresión, y a partir de esos primeros momentos en que la naturaleza nos dice “Ahí sí” o “ahí no”, cómo damos el segundo paso para tratar a los demás? Nos acercamos a TODOS? Les queremos corregir el atuendo, las palabras, las formas? quién no ha escuchado un “esque si fueras de tal o cual forma, si hicieras tal o cual cosa, te iría mejor (o SERÍAS mejor)”

Todos lo hemos escuchado, nos lo han dicho a nosotros, y todos lo hemos hecho, se lo hemos dicho a alguien. A qué hora colocamos nuestro filtro de escucha, de empatía, de amor, de compasión? Y no solo adentro de nuestra casa, cómo tratamos a todos afuera?

Hoy vivimos en un tiempo en que la apariencia tiene un peso muy fuerte en la sociedad, las comunicaciones, las redes sociales, la cantidad de fotos que nos tomamos, todo lo que publicamos, vamos juzgando y siendo juzgados por lo que tiene nuestro FB y nuestro IG.

En la primera lectura nos está diciendo lo mismo, ser o no circuncidado no importa, lo que importa está dentro de tu corazón. Tener o no ropa de marca, tomar un café de tal o cual cafetería, tomar la foto de lo que comes o de a dónde viajas, qué tanto peso está teniendo en nuestras vidas? Qué tanto nos está distrayendo de lo importante: que es lo que tenemos dentro y que es lo que damos a los demás.

 Hoy la tarea es la congruencia.

Hoy la tarea es hacer como que sí somos cristianos, y convertir ese hacer en un modo de vida.

Ese hacer trata de colocamos nuestro filtro de Jesús, ese filtro que escucha, que es empatico, que ama, que trata con compasión, que es hermandad. Hoy la tarea es que se nos note que somos del grupo que va siguiendo a Jesús.

Pidamos a Dios que nos guíe, y nos mande el acicate que necesitemos cuando lo necesitemos.






Besos a quienes hacen.

Nada para el resto.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 11, 1-4

 Qué bonito Evangelio éste, en el que Jesús nos deja casi como una receta de cocina, las palabras que debemos decirle a papá Dios para hablar con Él.

Y nos las aprendimos a pie juntillas, las repetimos de memoria, las rescatamos cuando nos sentimos en peligro, cuando la tristeza nos inunda, cuando desfallecemos porque la vida nos atropella, las repetimos y las repetimos.

Le llamamos Padre Nuestro, para recordarnos que somos su hijos, aunque de repente se nos olvide que TODOS somos sus hijos, y que hay que tratar a todos como hermanos.

Mencionamos que esta en el Cielo para recordar que esa es nuestra meta, llegar a su lado al final de nuestro tiempo acá en la tierra.

Le alabamos diciendo Santificado sea tu nombre, aunque de pronto lo usemos en vano y hablemos mal de Él y de sus hijos.

Pedimos que Venga a nosotros su reino, porque nos cuesta un montón ir formando nosotros mismos Su reino de amor entre nosotros.

Le pedimos Hágase tu voluntad casi diciéndolo de carrerita porque en realidad queremos que se haga la nuestra. Acá en la tierra y allá en el cielo, queremos que sucedan las cosas como queremos nosotros.

Pedimos Danos hoy nuestro pan de cada día, porque a veces pensamos en tantas cosas mundanas, que se nos olvida comulgar, y no estoy hablando precisamente de la hostia consagrada, que deberíamos, pero qué tal de HACER comunión? Hacer común unión con todos los hijos de Dios?

Pedimos que se nos perdone, reconociendo nuestra imperfección, y ofrecemos perdonar a todos, aunque estas otras palabras también las decimos casi en murmullo porque perdonar de verdad es un trabajo bien complicado.

Rogamos que nos elimine las tentaciones porque sabemos que somos débiles y podemos caer si no estamos a las vivas!

Y claro, como siempre hijos del Padre, pedimos que nos proteja del mal, ojalá sea del externo, pero también de generado por nosotros mismos.

 

Es relativamente sencillo analizar cada frase del Padre Nuestro, la misma cita bíblica es muy cortita, solo 4 versículos.

Lo difícil, y aquí está la tarea, es HACER el padre nuestro, lo complicado es RECONOCER que nos equivocamos, lo DOLOROSO es corregirnos a nosotros mismos y entre nosotros, le vemos en la primera lectura, Pablo corrigiendo al mismísimo Pedro, porque se le fueron las cabras, se le torció el camino, mucho o poco, pero iba en la dirección equivocada, estaba, la cabeza de nuestra iglesia, siendo humano como tú y como yo, metiendo la pata, dejando la congruencia perdida al fondo del bolsillo.

Y si le pasó a Pedro, que conoció en persona a Jesús, que pasó con él 3 años aprendiendo a vivir Jesusmente, cómo crees que nos pasa a ti y a mí? Qué tanto crees que nos tengan que perdonar los que nos tienen cerca? Lo de menos es perdonarlos también.

Guapuras, que no se nos olvide orar todos los días, pero más importante, que no se nos olvide convertir la oración a Dios en acción de Dios a través nuestro.





Besos a quienes hacen.

Nada para el resto.

miércoles, 2 de octubre de 2024

Del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10

Llevamos ya varios días en que los evangelios nos llevan a que los discípulos, es decir, tu y yo, preguntan a Jesús: Oye, quién de nosotros es más grande?, quién de nosotros es más importante?, quién de nosotros es quien se sentaría a tu lado en los cielos?

Y Jesús hoy de nuevo, como en los otros evangelios, nos repite: El más pequeño es el más grande, el más niño es el más puro, el más pequeño es el que más vale.

Y no habla nunca de una tabla de mediciones, en ningún momento nos dice que los niños menores de 5, o que los desvalidos que tiene un cierto porcentaje, o que los pobres que tienen hasta cierta cantidad de dinero en el banco… no, no hay medida REAL.

Lo que nos repite es que debemos, cada uno de nosotros, cuidar de lo grande, que es lo más fácil, y mantener como prioridad lo más pequeño, porque se nos va, se nos olvida, se nos escapa… y casi siempre, eso, lo más pequeño, es sumamente importante. A veces, ese pequeño, ese detalle que se escapa, eres tu, es tu corazón, son tus sentimientos, son unos momentos en que no te escucharon, en que te dieron por sentado, en que todos a tu alrededor te perdieron de vista.

Algunas veces, hasta que eso pasa, nos damos cuenta que se nos van los momentos importantes de los demás, que se nos van unos minutos para escuchar a los demás, para incluir a todos en la comunidad, para valorar a cada persona a nuestro alrededor.

Hoy que es el día de nuestro ángel custodio, de nuestro ángel de la guarda, a quien damos por sentado, de quien no nos acordamos que ahí está siempre, que se nos olvida que Dios en persona le dio la encomienda de estar a nuestro lado, pero también de ir y venir con nuestros recados, nuestras peticiones, nuestras penas… hoy sería un buen día para echarnos una platicadita con nuestro ángel de la guarda, agradecer su presencia en nuestras vidas,  por meter el hombro por nosotros sin siquiera haberlo pedido, y enviar con él un recadito de amor a Dios, les parece buena idea?

 

Pidamos a Dios ser pequeños como niños, y responsables de cada pequeño que nos rodea, que no necesariamente son siempre niños.




Besos a quienes atienden lo pequeño.

Nada para el resto

miércoles, 11 de septiembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 6, 20-26

Éste Evangelio es conocido por los exégetas, que son esto teólogos especialistas en explicarnos los evangelios, como el Evangelio de las bienaventuranzas y la malventuranzas, porque nos habla de las cosas lindísimas y también nos plantea la parte contraria.

Yo, que me fijo mucho en las palabras, comparé, a recomendación de uno de los sacerdotes que me orientan, con el Evangelio de Marco donde también habla de las bienaventuranzas, Marco menciona más que Lucas, y además es más específico, Marco dice Bienaventurados los pobres de espíritu, y así es muy claro, muy directo. Sin embargo Lucas solo dice Bienaventurados los pobres, no especifica pobre de qué, no dice nada sobre la pobreza económica, solo menciona a los pobres, a la persona, es decir, habla de ti y de mí; y Lucas dice “ay de ustedes los ricos”, tampoco dice nada de la riqueza, solo dice de los ricos, de nuevo de la persona, de ti y de mí.

Lucas, se reduce a solo 4 bienaventuranzas, pero nos deja acomodarnos en cada una, en la aventura de la plenitud, pero no nos exime de la parte que no nos gusta ver, que es la mala aventura, el mal viaje, de eso que nos desvía.

Aquí todos somos los pobres, y todos somos los ricos. Revísate, en qué aspecto de tu vida eres el pobre, el humilde, el que ayuda, el que ofrece, el que comparte, porque eso hacen los pobres, decía mi abuelita que solo sabe compartir el pan quien ha probado el hambre. Pero también todos aquí somos los ricos. Revísate, en qué aspecto de tu vida te gana la envidia, la avaricia, el ego que presume, la altivez que te niebla la vista. 

Hoy Lucas habla de las personas, nos hace ver que somos inacabados, y que debemos seguir construyendo de dentro hacia afuera, que debemos seguir corrigiendo en nosotros lo que aún puede ser más pulido. Porque de eso va la vida, crecer nunca termina, aunque seamos viejitos. No hay que tirar la toalla, que todavía podemos cambiar la parte fea del viaje y convertirla en una buena aventura.





Besitos a quienes eligen cambiar.

Nada para el resto.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Del santo Evangelio según san Lucas 4, 38-44

 Es tan fácil imaginarse ésta escena no les parece?

Jesús que anda con sus cuates, llega a casa de uno de ellos y se encuentra con que la suegra de su amigo está enferma, Jesús regaña a la enfermedad, y la suegra se levanta y les da la bienvenida a su casa, les sirve, atiende a toda la banda, luego vienen otras personas y Jesús sigue quitando enfermedades por acá y por allá. Y luego se va a otros lados a seguir con otros enfermos. Parecería tan sencilla la historia, será que éste tramito de la Biblia sea diferente a otros y sea solo una narración de los hechos? O será que nos quiera decir algo más?

Jesús no era curandero, no era doctor, no repartía medicamentos, Jesús hablaba, Jesús hace que las personas recapaciten, que cambien sus maneras, sus formas.

Si tu fueras la suegra de Pedro, cuál sería tu fiebre? Qué cosa te tiene tendido en tu cama sin serle útil a las demás personas? Será que tu fiebre es apatía? Será que tu fiebre es flojera? Será que tu fiebre es elitismo? Será que tu fiebre es desorganización? Será que tu fiebre es avaricia? Será que tu fiebre es vergüenza? Será que tu fiebre es irresponsabilidad? Cuál es tu fiebre? Qué es lo que Jesús regañaría tan pronto entrara a tu casa y te viera ahí sin serle útil a las personas? A tus personas!!

Hoy que estamos celebrando ésta liturgia por la paz, -y me acuerdo de miss universo deseando la paz mundial- podemos revisarnos, qué es lo que tengo en mi? qué es lo que hago? o qué es lo que no hago? cuál es la actitud que tengo? cuáles son mis reacciones? cuáles son mis palabras? cuáles son mis omisiones? que me impiden ser una persona de paz? Y ni pensar en convertirte en embajador de la ONU o en un eminente misionero, porque esas son metas que la vemos tan lejanas, que terminamos por no hacer nada. Qué es lo que Jesús hoy regañaría en mi, que no me permite ser un agente de paz en mi familia? Qué fiebre me está estorbando para ser una persona pacífica en tu trabajo? Qué malestar hay que eliminar en mi para ser mejor vecino? Qué viene a sanar hoy Jesús en mi para que de a uno en uno, logremos la paz mundial?

Porque orar por la paz y pelearme hasta con el perico no me hace un católico congruente.

A que ya no resultó tan sencillo imaginarme la escena, si la fiebre del NO SERVICIO la tengo yo verdad?

Esa es la tarea de hoy, revisarme con honestidad, dejar que Jesús sane en mi lo que me impide amar a TODOS, porque no puedo amar sin servir.







Besos a quienes quieren sanar, y se permiten ser sanados.
Nada para el resto.

jueves, 22 de agosto de 2024

Del santo Evangelio según san Mateo 20, 1-16

 Hoy quisiera que regresemos un poquito en sus misales a la primera lectura.

Ay de los pastores de Israel… y luego dice muchas cosas que se resumen en “te estas aprovechando de mis ovejas, las estas usando! Mis ovejas andan todas desperdigadas, no tienen pastores, y los que hay, no las cuidan bien.

Híjole que rudo ese recado no? Porque eso se lo dijo Dios a Ezequiel para que nos lo dijera a nosotros. Qué estamos haciendo? Cómo estamos tratando a cada ovejita de Dios? Cómo voy manejando mi responsabilidad como cristiano que tengo de ser pastor? Y no estoy diciendo que yo soy sacerdota, soy solo una laica bautizada como tu, pero la responsabilidad de ser pastor me la dieron en mi bautizo, y también te la dieron a ti! Si estás bautizada en la Iglesia Católica, tienes esa responsabilidad igual que yo. Y desde tiempos de Ezequiel las ovejas ya andaban todas desbalagadas! Pues qué aprendimos desde entonces? Porque hoy no andamos muy diferente que en aquel entonces. Qué parte no hemos entendido? Qué nos está fallando?

Y luego nos dice Jesús en el Evangelio, nos repite que nos va llamando a trabajar, algunos trabajarán más, otros trabajarán menos, y todos tendremos el mismo salario. Y como desde entonces cuando Jesús andaba por acá, no va a faltar quien diga, o quien piense, incluso, quien exija, que al llegar al cielo le toca más grande la parcela de terreno, porque ha trabajado más, porque ha sido más años sacerdote, o porque logró ser, no sé, funcionario en el vaticano y hay quienes solo ayudan a acomodar las bancas. Tú en qué escalafón de tamaño de terreno te colocas? Entre los que merecen hasta pensión por vejez o que esperan el pase directo para no hacer fila con San Pedro? Porque has sido catequista, o porque cantas en el coro, o porque has aprovechado alguno de los talentos que Dios mismo te dio? O deberíamos todos esperar solamente lo que se nos ha prometido, que no es poco, pero es lo mismo que a todos, y aún así, hacer el esfuerzo extra por cuidar al rebaño que anda tan  perdido? Tú qué vas haciendo? Cómo te vas ganando el denario que te prometió Dios? Y cuando lo hagas, recuerda los evangelios y las lecturas de ayer y antier: Hazlo todo calladito, sin soberbia, sin esperar nada extra, seguro de que Dios te ha estado amando todo el tiempo, y con la voluntad de servirle a Él, sirviendo a los que estamos acá en la tierra.

 

Y que Dios nos ayude con eso.





Hoy besos a nadie, porque seguimos igual que en tiempos de Ezequiel.

Del santo Evangelio según san Juan 5, 1-16

  Este Evangelio, tiene muchas partes que nos enseñan un montón, la que más nos explican en misa, y lo sé porque es la homilía que ya hasta ...