Días de meditación

Para muchos no hay como los días en que te quedas sin hacer nada como forma obligada, para mi la verdad son como pesadilla :S
Eso de quedarte sentado-recostado frente a la pared blanca con solo un reloj en la pared, y un poster con el logo del hospital, decidiendo si la inclinación de tu cama es más cómoda 10 graditos más o menos... como que no es lo mío, y eso del control mental a la de "que mi ventrículo derecho trabaje más quedito" no.... no se me ha dado con la eficacia esperada (aún, dejen que practique...) el caso es que los días que hay que esperar dentro de un hospital son gachos, como sea que sea, si, lo admito, ahí no se pasa tanto frío (hasta que te dan la cuenta), ni se pasa hambre (hasta que te llega el vaporsito de la vaporera de los tamales que venden a las 6:00 a.m. abajito de tu ventana), y mucho menos se te pasa la hora de tu medicina, sin contar que pasan y pasan y pasan médicos y residentes de ya-perdí-cuáles-son-las-especialidades a revisarte hasta los lunares del fondo del ojo (neta, hasta mi lunar que esta en el fondo de mi ojo derecho me lo han revisado ya como 10 veces).
Les iré contando, que lo que no se puede relajar es el cerebro... aunque para muchos no conozcan otra velocidad mental que la de "reposo".

Besos a mi, que ya estoy con Bolita en casa, riendo con todo y La Princesa.

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