Cuán duro inicia Jesús en ésta parte del Evangelio… voy a repetir ésta parte en que nos dice una palabra muy dura: “La gente de éste tiempo es una gente perversa”. pero no nos lo dice de gratis.
Vamos a hacer una trampita, para entender por qué dice esto… si tienen
por ahí su Biblia, vamos a buscar el evangelio de hoy que es Lucas 11, 29, 32. Justo
un párrafo antes, en Lucas 11, 27-28 el Evangelio dice: … (léela de tu biblia)
Qué complicado se va volviendo esto… “Felices, los que escuchan la palabra
de Dios, y la ejecutan”.
Después nos dice Jesús: Pide una señal, pero no se le dará más señal
que la de Jonás.
Qué tal si cambiamos éstas palabras por una parábola más cercana?
Cuántas veces nos dijo mamá / papá: “levanta tu recámara”, “termina tu tarea”, “pórtate
bien”, “lávate los dientes”, “dobla tu ropa limpia”, “Guarda tus juguetes”?
Estoy segura que, como a mi, porque nadie sale librado de esto, nos lo dijeron
no una, ni dos, ni tres, sino muchas, muchas, muchas veces. Tal vez, incluso,
hoy día que eres una persona adulta, hay alguien que te sigue diciendo las
mismas frases. Bueno, pues igualito pasa con las palabras que nos dice Dios.
Con Jonás nos mandó a decir “Dentro de cuarenta días Nínive será
destruida”, Jonás lo repitió y repitió a todos los ninivitas durante 3 días,
los ninivitas LE HICIERON CASO, y cambiaron su actuar, sus costumbres, su actitud,
y porque hicieron caso, se salvaron.
Hoy, seguimos pidiendo, igual que la gente PERVERSA que rodeaba a Jesús
hace 2mil años, seguimos pidiendo signos.
Rezamos duro duro, y pedimos lo que a nosotros nos conviene, todo el
tiempo. “Oye Dios, por favor, hazme el milagrito y que mi jefe me suba el
sueldo”, "Oye Dios, por favorsito, mueve a todos los coches que tengo enfrente
para que me dejen pasar y que no me estén estorbando en mi paso”, y esas son
peticiones muy mundanas, pero qué tal cuando tenemos un enfermo, y queremos que
no muera, ésa es una petición que todos hemos hecho, y que cuando tal vez muere
nuestro enfermo, renegamos de Dios porque qué mala onda Diosito que no hizo lo
que YO QUIERO QUE HAGA.
La cuaresma tiene mucho que ver con el recado de Jonás: “Dentro de
cuarenta días Nínive será destruida”, y el Evangelio de hoy nos empuja a creer
sin duda en esto.
Si Nínive fuera algo que está dentro de ti, qué sería?
Es duro, porque tengo 40 días para que mi Nínive se destruya, para que
cambie, para que se modifique, y para no ser perversa, debería ser tan dócil
como los ninivitas, debería HACERLE CASO, y cambiar mi actuar, mis costumbres, mi
actitud, y si hago caso al aviso, a la señal que ya me dieron, tal vez, y solo
si Dios así lo quiere, me salvo.
El domingo pasado el sacerdote en mi parroquia nos dijo en la homilía, que, aunque la cuaresma es precisamente para generar un cambio desde adentro de cada uno de nosotros, tal vez puedas pensar, que éste año no, que ésta cuaresma no es el momento, tal vez te toque hacer ese cambio para la próxima cuaresma, y se vale, porque Dios te creó con tanta confianza que te regaló el poder de gestionarte a ti mismo y decidir que todavía no quieres creer, que todavía no quieres cambiar a una mejor versión de ti misma, de ti mismo, y está bien, tal vez sea la próxima cuaresma cuando sea tu tiempo. Lo que no sabemos, es si vamos a llegar a la siguiente cuaresma para volver a tener la oportunidad que tenemos hoy, ahorita, ésta noche.
Que Dios nos ayude con esto.
Nada para el resto.
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