Llamando

"Ándate con cuidado" me decían.
"Lo que tu pienses siempre te va a llegar" me aseguraban.
"Gobiérnate!"  me recomendaban (o era más bien una orden?)


Y será coincidencia, será que tenía que llegar, será el sereno...

Hace un par de semanas Princesa me informó que tenía que ir al museo a fuersiorix. Esas tareas no saben cómo me cagan!! Y no es porque no me guste ir a museos eh! Me encantan los museos, las exposiciones de lo que sea, conocer, ver, y en algunos casos tocar, lo que otros hacen es una experiencia que no se puede suplantar por más que te lo platiquen o lo leas en un libro, sin embargo, que te OBLIGUEN a hacerlo, me caga. Así.
Y ni modo! El día tuvo que llegar y tuvimos que ir al museo, afortunadamente no era un museo de visita "clásica" digámoslo así, porque Antropología ya esta requetevisto, y Chapul también (no digo que por todos, solo por Princess y por mi, para que no digan!)

Esta visita era al Museo de la Ciudad de México.

No vayan. 

Osea, no es que no quiera que vayan a un museo, solo que si les digo que vayan solo me van a dar el avión y nadie va a ir... así que no vayan, como pa' qué si se los voy a contar??

La exposición principal se refiere a los terremotos en la ciudad de México, y obviamente enfocada al terremoto del 19 de Septiembre de 1985. Y no esta padre, pero si esta padre.

Para quienes nos tocó vivir ese momento, tenemos muy claro lo que puede pasar, lo mejor y lo peor también. Los "nuevos" no tienen ni idea, y el recorrido en tres salas es más que suficiente para explicarte, mostrarte, ejemplificarte y sensibilizarte en el tema. No quiero hacerle la tarea a la chamaca, pero no puedo evitar el relato. La parte explicada va desde datos prehispánicos (porque no crean que solo ha temblado desde el 85 pa'ca'), mapeos de eventos, mapeos de zonas de riesgo, una maqueta de edificios que se sangolotean al movimiento, sismos históricos con datos de desastres... y llegamos a la parte de la humanización, ahora si solo del terremoto del 85, de los testimonios de personas que fueron voluntarios y damnificados, palabras borrosas dentro de salas completamente negras y sin iluminación, de las personas que por suerte, o por milagro se salvaron por segundos, por centímetros, de los que se aprovecharon y los que se defendieron, de las personas a las que como a Usted, amable lector, y como a mi, humilde tecladera, nos puede pasar sin importar nada, así, nada



A mi me gusta ver a las personas en los museos. Desde que entran y tratan de pagar sin formarse, con sus jetas, a quienes no les dan descuento sin credencial, que creen ser merecedores de alfombras rojas al entrar solo poque la miss churumbela los mandó a fuersitas igual que al resto de la fila. Esas caras prepotentes en ésta exposición lloran, se detienen de verdad a leer, toman fotos, se toman de la mano, se sueltan y se apartan de los suyos para ver, releer, tocar, llorar...






La expo esta horrible, la neta no vayan. Van a salir queriendo reunir su documentación en un solo archivo, buscar los muros de carga de sus casas, escuelas y oficinas, contar el tiempo que les toma salir de su edificio corriendo y caminando, hacer planes de emergencia con su familia, llenar su despensa de enlatados y mantener sus garrafones con agua limpia, prepararse para lo peor.





Y anoche, que se enciendan las alertas sísmicas.




Maldita sea... no he medido mis tiempos con los críos dormidos.




Besos a quienes se preparan.
Nada para quienes gritan. 


EDICIÓN:
Ve!! Escribo del tema y que retiembla... chingao... y yo que quería quedarme en interiores todo el día.
Tengo que dejar de pensar en temblores, porque los llamo.

Comentarios

Ministry of Silly Walks ha dicho que…
Ando en México City con la paranoia de una alarma de temblor estando en el baño y tú con tus cosas, de veras que no se puede...

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