domingo, 8 de junio de 2014

Inmejorable

Querido Dios,

Gracias por despertarme hoy, por permitirme vivir rodeada de personas que me aman, por todo lo que me das cada día. Y que justo hoy me llenaron de felicitaciones, buenos deseos y bendiciones.

Gracias también por todo lo que me das y nunca te he pedido, confirmo cada día que me conoces mejor que a nadie y sabes lo que necesito.

Gracias también por todo lo que me quitas, porque aunque yo pido y me pongo necia, sabes mejor que nadie lo que no debo tener y lo que me sale sobrando y debe desaparecer.

Gracias por mi nuevo año, ayúdame a hacer de éste uno maravilloso.

Amén.



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Del santo Evangelio según san Marcos 6, 45-52

 Verán... Llevo mucho tiempo en ésto, escribiendo homilías para quien no las escucha, ni las lee, ni les entiende, mucho menos las atiende. ...