jueves, 30 de julio de 2026

Estudiando en casa

 Se puso de moda en la pandemia, pero para entonces ya estábamos bien encanchados.

Empezamos en kinder, con un "problema" de obediencia, problema con palabras que quedaban fuera del léxico de la educadora, y no me mal entiendan, no tengo nada en contra de las educadoras, ni de las maestras de primaria, solo de las que pasaron su educación primaria de noche, a caballo y con vasca. Reportes de conducta a los 4 y 5 años por usar "palabrotas" como artrópodo, o erguido, castigos por hiperliteralidad, es decir, hago exactamente lo que me dices que haga, la intolerancia a la desobediencia o a la ignorancia de lo que él consideraba básico.

Estudios psicológicos, psiquiátricos, diagnóstico de autismo funcional desde el jardín de niños. Dirían que es lo que toca, que la escuela es lo que es, y no hay más, que el que los maestros no logren controlar a su grupo es lo normal, que el entrenador de educación física te grite todo el tiempo es lo usual, que el niño de 1ro de primaria prefiera exponer temas en el salón de 6to es cosa de todos los días, incluso, que la maestra de grupo exija que la mamá esté todo el tiempo de clases dentro del salón para lograr que el niño no se burle de ella ni la corrija en su trabajo... es lo que hay. Hasta que ya no. No había cumplido los 6 años y ya era un estudiante problemático, no por ignorante o incumplido, si no porque rebasaba a todos, y eso es sumamente incómodo para los adultos burócratas.

Opté por la paz. Aprovechando que el inútil e irresponsable del padre no participa en las decisiones del hijo, lo saqué de la escuala antes de tener que aprendernos la ceremonia del grito de independencia. Obviamente fui juzgada, regañada, chantajeada, el hijo ha sido discriminado dentro de la familia de forma franca y directa. Todo éste tiempo hemos estudiado en casa, todos los programas, todos los temas, todas las materias. Muchas terapias. A veces con tutores, a veces con enciclopedia en mano. Hoy estamos haciendo tiempo para el cumpleaños 15 y que la documentación burocrática avance, porque les resulta imposible pensar que un niño de 12 haya concluido la secundaria y quiera empezar la prepa, que logre pasar todos los exámenes, no porque sea un genio, que no lo es, si no porque haya sido dedicado y no haya perdido el tiempo en tonterías. Y de esas tonterías es el tema...


Lo malo del homeschooling es la falta de sociabilización extrema que hay en las escuelas. Lo bueno del homeschooling es la ausencia de la sociabilización extrema que hay en las escuelas. Gordito no sabe de competir con otros para ganarles solo por el placer de ganar, sabe de mejorar sobre sus propios esfuerzos. Gordito no sabe de humillaciones, sabe de respetar a todos, porque eso es lo normal. Gordito no sabe de machismo o feminismo -más que la teoría y la historia-, sabe de equidad y de justicia, de atender necesidades particulares de las personas sin importar género. Sabe de hacer amigos, de convivir con respeto, sin importar si el amigo es el que le conviene por poder, dinero o posición, si no porque sea buena persona.

Hace unas semanas, que en u.s.a. salió la porpuesta del voto familiar comandado por el esposo, lo escuchamos, porque hay que oir noticias y saber del mundo. Escuchamos también otros comentarios de influencers y de noticiarios, de expertos en el tema y de opinólogos sin sustento. Surgió entonces el tema de una serie que describe una sociedad machista y controladora: El cuento de la criada. Lo estamos viendo, con toda la crueldad que aparece, checando en qué momento de la historia han sucedido hechos similares.

Yo, que soy malvada, esperaba casi todos los momentos de la serie. Pero Gordito que no ha recibido el maltrato de la sociedad en bola, ha hecho un sinfin de reflexiones sobre lo espantosa que es la raza humana, y las pocas ganas que hay de seguirla reproduciendo. Justifica las bajas en la natalidad de muchos países, y explica la ignorancia de quienes no han bajado su taza de natalidad. Tengo un adolescente que va entendiendo la crueldad de la humanidad en pantalla y no en carne propia, y va planeando formas de educar a los padres que tienen apenas bebés para que los que le sigan a él tampoco conozcan, en sus palabras, lo culero de la humanidad.

Educar en casa es una verdadera patada en el trasero, es extenuante, sumamente frustrante. Pero si el resultado para todos es éste, ojalá que muchos más lo hagan.









Besos a fernando, por haberse largado, porque capaz que si se quedaba, el niño seguiría en el sistema escolarizado.
Nada para el resto.














Igual tienes que pagar la pensión, porque no hacerlo es parte de lo culero de la humanidad. ¡Irresponsable!

Estudiando en casa

 Se puso de moda en la pandemia, pero para entonces ya estábamos bien encanchados. Empezamos en kinder, con un "problema" de obedi...